
El carisma pasionista que hemos recibido como heredad de San Pablo de la Cruz y de Madre María José es como un árbol que con los años crece, sus ramas se extienden y su follaje se hace tupido, capaz de dar sombra, de proteger y acoger a todos y todas quienes se acercan a él.
El carisma tal como queda expresado en la alianza de la pasión es la savia de nuestra congregación y aquello que nos une.
La identificación con Cristo en el misterio de su Pasión, Muerte y Resurrección está en el corazón de nuestra vocación
- Es un llamado personal y comunitario para comprender y participar en la Pasión de Jesús
- Desde la oración nos comprometemos con el Misterio Pascual y así podemos ir aceptando de todo corazón la cruz en nuestras vidas y así vamos haciendo nuestras las actitudes y opciones de Jesús
- En un verdadero espíritu de compasión crecemos en la solidaridad con los crucificados de hoy, compartiendo con ellos nuestra convicción del poder de la Cruz
- Nos dedicamos a mantener viva la Memoria de Jesús Crucificado y así poder descubrir el Amor de Dios que alcanza su máxima expresión en la Cruz.
El carisma es un don dinámico del espíritu a la iglesia que empodera a todas las mujeres y los hombres llamados a vivir la memoria de la pasión. Es así que en la asamblea congregacional de 2008 como resultado del proceso de oracion y discernimiento, asumimos:
“Justicia, paz e integridad de la creación, (jpic) son fundamentales a nuestra espiritualidad pasionista y hoy hacen a nuestro estilo de vida. Nuestro carisma nos impulsa a:
- Ser proféticas al enfrentar las desigualdades masivas en la distribución de los bienes de la tierra.
- Debemos responder con urgencia para frenar la destrucción del planeta y
- Trabajar en pos de un mundo más justo y compasivo donde se defiendan y respeten los derechos y la dignidad de toda la comunidad de vida.
Impulsadas por la opción de nuestra congregación quereemos estar atentas a vivir la propuesta de la JPIC como lugar teológico, donde se juega el futuro de la vida, especialmente en los lugares donde la vida está más amenazada.